¿Por qué estirar le viene bien a mi ADN?

¿POR QUÉ ESTIRAR ME VIENE BIEN?; Estiramiento, fascia, tensegridad y expresión genética. Del sistema corporal musculoesquelético al Adn y la mente.

Hoy en día quien más quien menos en el mundo de la actividad física, conoce algo que se ha nombrado como entrenamiento funcional.

Este entrenamiento funcional deriva de las necesidades de deportes con   cretos, así como también de los trabajos desarrollados para rehabilitación de personas que sufren lesiones o enfermedades que limitan su movimiento.

Se ha comprendido que el trabajo aislado de músculos no suele ser la mejor opción ni para mejorar el rendimiento en un deporte, ni para recuperar la movilidad perdida, ya que el cuerpo, en su movimiento natural no entiende de activación aisladas de músculos, sino de grandes cadenas funcionales (es decir que funcionan juntas).

Nosotros por el arte que practicamos (Qi gong y Yoga) hablaremos de cadenas tendino-musculares-fasciales, ya que a menudo también se ha ignorado la fascia como elemento fundamental no sólo de la estructura del cuerpo humano, sino de la movilidad del mismo.

El cuerpo humano gracias a los huesos y a estas grandes cadenas tendinomuscularesfasciales genera una estructura de tensegridad.

(Ver foto del prisma hecho de tubos y cuerdas estiradas y la del cuerpo humano recreado con tubos y cuerdas).

Estas estructuras de tensegridad tienen partes rígidas (huesos) y partes elásticas (cadenas tendinomuscularesfasciales), donde las partes rígidas (huesos) no se tocan, estando suspendidas por las partes elásticas (tendinomusculares), que suspenden en el aire las rígidas.

Ya sabemos que los huesos no se tocan y si se tocan tendrás un problema articular muy doloroso.

El problema de salud que tenemos suele ser la perdida de elasticidad de estas cadenas tendinomuscularesfasciales, que:

-O tiran muy fuerte de algún hueso, desestabilizando la capacidad del sistema de compensar la contracción, de tal modo que al no ser capaz de compensar alguna parte rígida deje de estar «colgada». (Hipertrofia, contracción muy fuerte de un lado que acaba haciendo que alguna parte pierda integridad).

-O por falta de tono pierden elasticidad y dejan de tirar dejando caer las partes rígidas que sostienen.

Esto lo conocemos todos, y es el paso del tiempo, las molestias articulares, los dolores… y con ello las inflamaciones crónicas y de bajo grado.

En global, todas las partes elásticas de estas estructuras están estiradas, haciendo que el sistema tenga una tensión, una fuerza (distensiva o hacia fuera). Cuando se pierde estiramiento de una línea, si el sistema esta sano, otra se estira más para mantener la tensión total del sistema, es decir, no se pierde energía fuera del sistema, todo queda dentro.

Para que lo entendamos de un modo visual, si todas las cuerdas o partes elásticas del sistema juntas miden un metro, al acortar alguna de sus partes, otra se estirara y seguiremos teniendo un metro de tejido estirado.

El problema viene cuando como hemos dicho se colapsa una de sus partes, y una de las cuerdas que conecta dos partes rígidas deja de estar un mínimo estirada. Al estar colapsada o laxa, el sistema entero colapsa también, al no poder repartir la fuerza por esa parte que deja de estar conectada al sistema.

 

Lo explicado hace que el cuerpo, así como las estructuras de tensegridad, cuando si tiene esa elasticidad entre todas las partes, son capaces de soportar grandes presiones y fuerzas, gracias a la capacidad de dispersar o soportar esa fuerza por toda la estructura, por todo el tejido, y por eso, el cuerpo sano es sorprendentemente fuerte. El cuerpo funciona como una unidad total.

Curiosamente los entrenamientos habituales son entrenamientos centrados en la hipertrofia muscular, es decir en contraer los músculos.

Esto a menudo genera acortamientos de ese metro total de tejido estirado, acortamiento que va a hacer que aumente la tensión (estiramiento) en otras partes del cuerpo, empezando a generar descompensaciones o desequilibrios. A menudo esa hipertrofia va acompañada de rigidez de esas cadenas, que por su excesiva contracción van a ser incapaces de estirarse para compensar acortamientos de otras zonas por el movimiento, no pueden “estirarse” para compensar el “acortamiento” de otras zonas durante el movimiento. De este modo el cuerpo deja de funcionar como una unidad.

Esto pasa por el exceso de esfuerzo contractivo.

Como hemos señalado hay otro posible problema. La falta de movimiento. Esto genera laxitud de estas cadenas, que hace que las cuerdas o partes elásticas, queden flojas, y no estén sujetando “en el aire” los huesos y partes rígidas. Ante esto, de nuevo, la estructura entera colapsa.

En unos casos por exceso de tono (hipertonía) y en otros por falta de tono (hipotonía). Pero en ambos se pierde el componente elástico que suspende en el aire las partes rígidas.

Por todo lo descrito en las líneas anteriores, resulta muy interesante el trabajo “funcional” donde tratemos de trabajar con todas estas líneas elásticas (cadenas tendinomuscularesfasciales), partiendo de un estado donde el cuerpo tenga una tensión o estiramiento global (entendemos tensión como fuerza hacia afuera, es decir estiramiento, y contracción como fuerza hacia dentro, es decir acortamiento).

Teniendo un estado base donde todo este suavemente estirado, nos moveremos como una estructura de tensegridad. Cuando un movimiento implique el acortamiento de algún tejido elástico, dicho acortamiento será el mínimo necesario para poder realizarlo, y de hecho mantendremos atención en mantener larga esa parte o cadena que se quiere acortar, mientras que la parte antagonista (la musculatura opuesta a la que se contrae) se estira, ganando lo “perdido” en la parte que se acorta, para mantener así la tensión total (estiramiento o largo total), del sistema corporal. De algún modo nos movemos sin perder energía elástica, en un bonito trabajo de mantener fuerzas opuestas (yin y yang), simultáneamente.

Este es el trabajo básico para la salud del cuerpo que se propone en muchos Qi gongnes, en muchos Yogas, y en sistemas como el de Arquitectura del Movimiento y Aryteom, basados en nuestro caso por supuesto en las enseñanzas de Dan Harden (Sangenkai), nosotros solo somos aprendices (y no inventores) de algo que nos viene dado desde la tradición.

¿Pero hasta dónde llega este beneficio?

 

Espacio extracelular, citoesqueleto de la célula y ADN

En las líneas anteriores de un modo muy somero, hemos explicado la tensegridad, es decir la integridad estructural del cuerpo a través de sus partes rígidas (huesos) y elásticas (cadenas tendinomuscularesfasciales), explicando muy por encima como la perdida de esa tensegridad e integridad estructural por la excesiva contracción muscular (hipertrofia) o por la falta de ejercicio, (hipotrofia), enferma el cuerpo de un modo evidente a través de tensión excesiva y dolores en zonas musculares articulares, así como explicado cómo el estiramiento “manteniendo la tensión del sistema igual en todo momento” y el movimiento generado de esa manera nos da salud. ¿Pero hasta dónde?

Aquí nos vemos obligados a hablar de la fascia, un maravilloso tejido que lo envuelve todo.

Si imaginas una naranja, al pelarla y quitar la piel, la parte blanca de la piel sería fascia, pero si coges un gajo de naranja está envuelta en piel más fina que sería fascia y si rompes el gajo y coges una pulpa de la naranja también está cubierta de una piel que es fascia también.

Imagina eso sen tus músculos, una capa que envuelve los músculos, que envuelve los haces de fibras y que envuelve cada fibra. Pero, ¡No sólo los músculos! Envuelve los huesos, las cavidades corporales, los órganos, el cerebro… ¡Todo! Y lo más sorprendente… ¡Es una sola capa! Es continua y se va plegando y replegando sin corte para envolver todo eso.

La fascia le da verdadera integridad al cuerpo y es responsable de esa tensegridad de la que hemos hablado porque ¡hasta envuelve las partes rígidas del cuerpo, los huesos! Y si tiene bastante tensión (fuerza hacia afuera), hace que el cuerpo trabaje como una completa unidad y que por otro lado en el cuerpo todo esté como flotando. (Este es el maravilloso Cambio Musculo Tendón del Qi gong, pura magia antiaging donde con la edad…. todo deja de flotar y se cae…)

Pero, veamos hasta dónde llega.

Si imaginamos una célula, sabremos que las células están rodeadas de líquido, líquido de donde cogen los nutrientes y sueltan los productos de desecho de su metabolismo (pensemos que hay un capilar sanguíneo por cada cinco células, que suelta nutrientes y se lleva los residuos). Ese lugar donde suelta los residuos es la matriz extracelular. Es decir, el espacio fuera de la célula, pero como su nombre dice, es una matriz, es decir, una red, que más que a una piscina de agua se parece a esto.

Es decir, hay toda una red de proteínas entre ellas el famoso colágeno.  Ese colágeno que forma la matriz extracelular, o sea la red de fuera de las células de dónde estas se alimentan, es una continuación de la fascia, es decir es parte del tejido conectivo que forma los propios espacios entre las células. Así que eso que es continúo envolviendo todo en el cuerpo, en lo más pequeño, forma la red tridimensional que rodea a las células. Y… no sólo las rodea, se conecta a ellas.

En la membrana de las células (la piel de las células) hay unas moléculas llamadas integrinas donde este colágeno del espacio de fuera se conecta, ¿maravilloso no?, dando una continuidad del tejido hasta la célula, pero, esto no termina aquí.

La célula tiene un esqueleto, llamado citoesqueleto, este esqueleto sería como un esqueleto de proteína muy flexible y fuerte, para que nos hagamos una idea, como la estructura de una buena tienda de campaña que hace que la tela de fuera se mantenga estirada pero ella es capaz de deformarse, pero mucho mejor que la mejor tienda de campaña. Este esqueleto tiene también tensegridad, es decir mantiene siempre la misma longitud de sus partes permitiendo que la célula se deforme sin romperse al repartir las fuerzas por toda la estructura.

Algo así el colágeno, las integrinas y el citoesqueleto;

Si recordamos, dentro de la célula, hay otra membrana, otra piel, que tiene dentro el ADN, los genes. Pues este citoesqueleto, conecta con la membrana del núcleo a través de unos poros y genera de nuevo una continuidad, ¡hasta los genes! Dónde los genes forman parte de esa cadena de tejido conectivo y fascia que va desde debajo de la piel, hasta el ADN.

Aquí viene lo que más nos importa. Hoy se sabe que el ADN (Epigenética), es una biblioteca de libros para construir cosas, pero necesitas que alguien vaya a la biblioteca para sacar un libro u otro. Es decir, tu genética determina tu salud en un porcentaje entre el 15 y el 30%. El resto, depende de quienes mandes a sacar libros, y eso depende de las señales del ambiente en el que te encuentras, de las señales químicas y nerviosas de tus pensamientos y emociones, de las señales que tu alimentación genera y las señales que el movimiento genera.

Aquí estamos hablando de movimiento. ¿Qué libros crees que sacarás de la biblioteca del ADN si las señales de tu fascia y tu tejido conectivo dicen que estás manteniendo la tensegridad de tu sistema? Es decir, señales que dicen que tu estructura se mantiene correcta gracias a tu movimiento y estiramiento.

Pues sacas una serie de señales que son las expresiones de genes antiinflamatorios. Es decir que sacas del ADN libros para hacer moléculas que le dicen a tu cuerpo que todo está bien.

¿Qué pasa si estar hipertrofiado o hipotrofiado? ¿Es decir si estas cadenas no se mantienen suavemente elásticas repartiendo todo el esfuerzo por ellas, manteniendo la integridad estructural y corporal, así como la tensión y energía total de tu sistema? Fácil, tu cuerpo va a prever problemas porque sabe que vas a colapsar y empieza a expresar genes, sacar libros, sobre cómo inflamarte, y te empieza a inflamar.

Dicho de otro modo, mantener el tejido tendinomusculafascial tonalmente estirado, generando integridad estructural en el cuerpo, favorece que expreses genes, libros, que generan salud y bienestar. Tener este tejido en mal estado (hiper o hipotrofia), genera fibrosis en el colágeno de la matriz extracelular, es decir se inflama el tejido al cual se engancha la célula, y esa inflamación es transmitida al núcleo y a los genes por el citoesqueleto, sacando libros de cómo inflamarte.

El tejido conectivo (fascial) de la matriz extracelular regula la expresión de los genes.

Suelo decir que el estiramiento que proponemos intenta aumentar la tensión distensiva del sistema corporal completo, por lo que significa en lo macro (lo grande) y lo micro (las células), de tal forma que cuando hablamos de estirar y conectar, hablamos de estirar y conectar cada célula aumentando la tensión basal del propio citoesqueleto celular. Nuestras maravillosas seis direcciones (Sangenkai, Arquitectura del Movimiento, Aryteom)

¿Tremendo no? ¿Pero hasta dónde llega esto de los genes? Hasta el estado de ánimo.

Hoy además sabemos que sin hay inflamación en cualquier parte del cuerpo, al mantenerla (y los estados hipertrofiados o hipotrofiados solemos hacerlos crónicos) se convierte en una inflamación sistémica (es decir las moléculas de la inflamación se mueven por la sangre por todo el cuerpo), y acaban incluso inflamando ¡el cerebro!, generando neuroinflamación, que genera el famoso comportamiento de enfermedad, es decir cómo te sientes de “deprimido” cuando tienes gripe, con lo cual poco a poco, puedes estar infamándote por falta de movimiento o por movimiento inadecuado e ir teniendo dolor y desánimo. (Evidentemente el estrés, la alimentación, los patógenos, el descanso son los otros componentes que nos inflaman, pero hoy hablamos del movimiento y el estiramiento).

El cuerpo y la mente, son uno, pero de eso hablaremos otro día.

Así que… ahora ya lo sabes… te toca ponerte manos a la obra y empezar a sacar buenos libros de tu ADN. ¿Será esto parte de lo de sacar la mejor parte de uno mimo? Sin duda…

Empecemos.

 

Abel Alamillo Gordo

www.aryteom.es

 

 

 

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